Fiesta de todos los Santos
Hermanas y hermanos, después de todo, el bien también existe; está entre nosotros, aunque, por ahora, permanece de modo casi invisible. En esa muchedumbre encontramos gentes de toda raza, lengua, pueblo y nación. Otra imagen que nos sorprende. Tal vez estamos acostumbrados a pensar la salvación en términos de élites y de exclusiones: los del hemisferio Norte tienen un nivel de vida, y los del Sur, otro; los ricos gozan lo que no pueden disfrutar los pobres; los educados y los incultos, los sanos y los enfermos. Siempre parece que la salvación y la felicidad son para un grupo cerrado que deja excluido al resto. La alegría del Apocalipsis es distinta; en ella la exclusión ha sido excluida.
La muchedumbre de la tierra se une a la muchedumbre del Cielo, la muchedumbre de los santos que han “buscado al Señor”, otra enseñanza nos queda clara: los caminos de la búsqueda son múltiples. La caridad, la penitencia, la predicación, el martirio, la oración escondida, la denuncia profética… ¡cuántos caminos diversos tienen sin embargo un mismo destino: la bienaventuranza!
Esto quiere decir que cada uno debemos encontrar al único que es Camino, es decir, Jesucristo.
El Evangelio nos ofrece la brújula, la carta de navegación hacia la santidad. Santidad no es lo que nosotros imaginemos sino lo que Dios nos enseña. Jesús es el Santo de Dios y en su vida y su palabra está la santidad que Dios ha pensado para nuestras vidas. Las bienaventuranzas de Cristo son realidades que se viven en esta tierra y que preparan la bienaventuranza más allá de esta tierra. No podemos separar la existencia terrena de la vida más allá de este mundo. Quien rechaza las bienaventuranzas ¿podrá aspirar a la bienaventuranza? Quien no acoge a Cristo como Maestro de felicidad en este mundo, ¿podrá gozar de la felicidad que él anuncia más allá de este mundo?
El Cristo que comulgamos hoy es el mismo Cristo que nos recibirá en la gloria; el mismo que se dará como alimento dulcísimo en el cielo, para regocijo de ángeles y hombres. Aprender a comulgar es un ejercicio de cielo. Una Eucaristia bien vivida es una escuela de alegría, de alabanza y sobre todo de gratitud.
Feliz y bendecido dia de todos los Santos y Santas de Dios.
Feliz y bendecido dia de todos los Santos y Santas de Dios
